|
Interés General:
EN VIVO . La curiosa iniciativa de una emisora local
|
|
Tres días de fiesta en el aire
|
|
INVENTIVA. José Marzolini patentó la invención de la radio móvil que puso en práctica en un colectivo modelo 80. EN MOVIMIENTO. El equipo de FM del Este transmitirá en vivo la previa y la Fiesta de Disfraces que se realizará el 15 de agosto. EN LA RUTA. El estudio radiofónico instalado a bordo del colectivo cuenta con todas las comodidades. (Fotos José Carminio) |
|
Desde hace más de dos años FM Del Este funciona en un viejo colectivo modelo 80. Las instalaciones de la radio, sin embargo, son confortables y modernas. José Marzolini, pionero de la frecuencia modulada en la ciudad, ahora lleva su radio a la Fiesta de Disfraces para transmitir en vivo, desde el predio en Don Bosco y Circunvalación, con tres días de anticipación. “Vamos a contar cómo se hace la fiesta desde que ponen el primer clavo”, anuncia.
|
|
El colectivo, pintado completamente de negro, con el logo de la radio en blanco, gris y amarillo, está ahora estacionado frente a la casa de Marzolini en calle El Plumerillo. Siempre hay alguien adentro. Las 24 horas. Es que si bien el exterior del móvil no inspira mayor curiosidad, ni revela ser la cáscara que encierra un valioso corazón, lo concreto es que adentro hay una radio, instalada y funcionando. José Marzolini, titular de FM Del Este (105.1), compró un colectivo viejo, de los 80, hace ya casi tres años. Venía de pasar un tiempo en Brasil cuando se le ocurrió la idea. Allá, en las playas del sur, había observado con interés la obsesión particular de los brasileños por “sacar la radio afuera”, por llevarla a la playa “hasta en algún velero”, dice Marzolini. Así, buscando una forma novedosa de encarar la empresa que lo ocupó durante tantos años, afilando una idea que permita reducir gastos y ganar visibilidad, se le ocurrió el asunto del colectivo. “De esto no hay antecedentes en Sudamérica, ahora me enteré que están armando otro en Concordia. Yo patenté la idea, pero la patente no me llega hasta dentro de dos años. Lo presenté como una forma innovadora de transmitir. No sabían cómo tomarlo, hasta que me lo anotaron como radio móvil”, describe Marzolini.
DETALLES. En el interior, el colectivo se divide en dos partes: por un lado está el comando del coche, junto a la recepción de la radio y, separado por un tabique con dos ventanas, se encuentra la cabina de operación y locución de la radio. Todo el colectivo está protegido con membrana, pero además tiene “telgopor, lana de vidrio, dunlop y alfombra”, detalla Manuel Federick, socio de Marzolini. La radio cuenta con todos los servicios y hasta tiene un splite instalado en el fondo. La idea siempre fue transmitir y viajar. Aunque para eso se necesitan fondos que todavía no aparecen. “Hemos llevado la radio a algunos lugares, transmitimos desde la Costanera y una vez subimos a un DJ en el techo y armamos una linda historia en el Rosedal”, narra Marzolini.
DE FIESTA. La Fiesta de Disfraces espera recibir a más de 20 mil visitantes en su nueva edición prevista para el domingo 15 de agosto y José Marzolini va a sumar su propuesta al espectáculo que revoluciona Paraná todos los años, desde hace ya más de una década. El viernes 13 de agosto el colectivo que transporta una radio en su interior ya va a estar instalado en el predio donde se realiza la fiesta, en Don Bosco y Circunvalación. Sí, dos días antes de la fiesta, Del Este va a transmitir en vivo y en directo, paso a paso, la previa de la noche de disfraces. “El día viernes nos instalamos en el predio y en directo vamos a transmitir desde el primer clavo que pongan hasta todo el movimiento que se genere ahí. Vamos a ir contando la historia de cómo se arma la fiesta. Va a haber programas especiales, sorteos, entradas”, se entusiasma Marzolini. El proyecto, además, es formar parte del show. “Nosotros tenemos un DJ de Santa Fe buenísimo. La idea es subirlo al techo y que agite en vivo. La música de las pistas va a salir en la radio y vamos a ir cambiando de estilo y sumando voces, notas con la gente, todo lo que pase hasta que termine.” De esta forma, el emprendedor que afrontó el desafío de instalar una radio cuando la frecuencia modulada era una novedad en la ciudad, ahora busca impulsar un proyecto diferente, en sociedad con una propuesta exitosa. Marzolini se acerca a un auténtico suceso paranaense, con su viejo colectivo y tras una empresa inédita: transmitir una fiesta, desde sus preparativos hasta el brindis final.
Un pionero
Sólo funcionaban Paraná, Litoral y Capital cuando José Marzolini instaló su equipo en una caja de zapatos, alquiló una casa en calle Carbó y comenzó a transmitir para toda la ciudad, con FM del Este. En realidad, la historia había comenzado antes, por un viaje compartido a un congreso de publicidad con Sergio Wehbi. Ahí, casi de casualidad, por una publicación especializada, supieron que instalar una radio no resultaba tan intrincado como podía imaginarse. Marzolini primero lo ayudó a Whebi a poner en funcionamiento FM Paraná y más tarde se lanzó con su proyecto propio. “Le puse Del Este por ser un papá baboso, mi hija se llama Solana y en el este sale el sol”, narra Marzolini y asegura que “a los seis meses impusimos la del Este, aunque en su momento la mejor era FM Río, con mucho equipo, dinero, respaldo político y locutores grosos. Nosotros, con nuestra idea, nuestra locura, la fuimos socavando hasta que la tumbamos, ahí lideramos el mercado durante cinco años”. Marzolini habla del momento de esplendor de su radio, con Roly Zitelli como figura central, pero también recuerda que “el Turco Avero arrancó con nosotros y también Andrea Rabuffeti que ahora está en la parte hispana de la BBC de Londres”. Del Este fue perdiendo protagonismo y nadie se explica muy bien por qué, dice Marzolini, y enseguida le da respuestas a ese enigma: “Uno de los detonantes de la caída fue la muerte de un operador nuestro, Pilo Tuma. Era el más joven, tenía mucha pila, mucha garra. Su muerte le hizo mal al grupo, fue terrible el golpe. Todos los pibes se fueron, me quedé solo, hasta que también me fui, estuve seis meses afuera y cuando volví me encontré con todo destruido”, narra Marzolini y otra vez se mete de lleno en la última historia, la del colectivo.
|
|
|